viernes, 31 de diciembre de 2010

Despidamos al 2010

En la vida, las cosas pueden terminar siempre de maneras distintas pues la gama de posibilidades que nos ofrecen los encuentros es infinita.

Yo agradezco, en este 2010, la infinidad de posibilidades que tuve para elegir. No sé si todas mis elecciones fueron las correctas, incluso, no sé si ya todas esas acciones han tenido su consecuencia final (ya lo veré en 2011). Lo que sí sé es que este año no fue tan mal como a veces pensé que habría sido: me trajo nuevas oportunidades para crecer; seguí haciendo camino; he podido reinventarme y, sobre todo, conocerme más; nuevas personas (ahora muy queridas) llegaron a mi vida y otras tantas se marcharon en el momento justo en el que tenía que ser; me he deprimido hasta los huesos y me he alegrado hasta explotar; mi corazón ha latido hasta sentir que no podría estar adentro un segundo más y también ha logrado la calma precisa para parecer muerta. 2010 ha sido un año de contrastes necesarios.


Tras en forzoso recuento, estoy segura de que en el 2011 seguiré luchando contra comerme las uñas, mi temor por las arañas y no dejar reguero de libros ni que se junten las tazas de café en mi habitación y, por supuesto, fracasaré porque todo eso está tan arraigado en mí que saldría en mi perfil genético.


Sin embargo, segura estoy también, que hacia el final del 2011 (si todavía sigo viva) tendré cosas nuevas que contar y me alegrará mucho que tú, que estás leyendo esto, sigas formando parte de mi vida y de la persona que soy.


Es por eso que quiero cerrar el año regalándote estas dos fotocomposiciones que formé con unas fotografías que tomé algunos meses atrás: dos posibilidades distintas para que plasme cada quien la historia de vida de su elección.

Así debe ser el año venidero.



"Posibilidades" Fotocomposición digital
Sarai Robledo 2010



***************Feliz 2011***************

martes, 28 de diciembre de 2010

Larga no-vida al zombi...2/2

Somos Zombis (2a y última parte)

El zombi como alguien a quien le quitan la voluntad, desprovisto de individualidad. El yo convertido en nosotros y en nadie a la vez.
Aquí la segunda y última parte de esta exploración general (y arbitrariamente personal) de la figura del zombi.

El zombi en el Cómic

La figura del zombi se ha transportado también a otros ámbitos como el cómic, éste quizá por la cercanía visual que tiene con el cine. Muestra de ello fueron los primero fanzines que aparecieron de “Night of the living dead” de George A. Romero. El cómic escrito por John Russo muestra una versión paralela a la ocurrida en el film homónimo de Romero.

Posteriormente, Russo publica otras secuelas como ‘Escape of the living dead’. Más tarde, J.C Vaugh y Vincent Spencer publican ‘Zombie Proof’, un cómic sobre un cazador de zombis que no rebasó sus primeras publicaciones.

'Zombies: Eclipse of the undead' es un comic donde los encargados en combatir a los zombis son samuráis especialistas en artes marciales.

'Pieces for mom: a tale of the undead' es un comic de un solo número pero con una trama interesante pues trata de 2 niños cuya madre fue convertida en zombi y su padre está desaparecido. Estos niños tienen que sobrevivir al apocalipsis zombi y, mientras cuidan de su mamá zombi, encontrar a su padre.


Tal vez el más conocido actualmente es 'The Walking Dead'; este cómic recientemente llevado a la pantalla, trata de un policía que despierta del coma justo en medio del apocalipsis zombi.

El zombi en la Literatura

La producción literaria con temática zombi ha sido poca, probablemente por quedar rebasada por la referencia fílmica. No obstante, en los últimos años el género ha proliferado bastante.


El español Manel Loureiro abrió un blog en donde empezó a publicar lo que más tarde se convertiría en su primera novela: 'Apocalipsis Z'. El texto no plantea nada nuevo en cuanto a la historia: un grupo de personas tratan de sobrevivir al apocalipsis zombi. No obstante, el relato es tratado con mucha seriedad (tomando en cuenta que el género se ha prestado para la sátira y el humor negro
) y desde la perspectiva real del ¿qué pasaría si…?

Otra propuesta literaria interesante es la hecha por Max Brooks (si les suena conocido, sí, es el hijo del comediante Mel Brooks) en su ‘Manual de supervivencia zombie’ en el cual nos ofrece precisamente eso: una guía ‘seria’ de cómo sobrevivir a un ataque de zombis. No obstante, su trabajo más interesante lo podemos encontrar en ‘Guerra mundial Z’, un libro en el cual Brooks compila entrevistas, obviamente ficticias, a sobrevivientes del ataque zombi desde que todo inicia hasta que acaba con la desaparición de la epidemia.

Apenas el año pasado, Seth Grahame-Smith hizo que las cinco hijas de la familia
Bennet quienes, a principios del S. XIX sufrieran por amor gracias a la pluma de Jane Austen en su clásico ‘Orgullo y Prejuicio’, se convirtieran en jóvenes que luchan contra zombis en la reescritura del clásico cuyo título ahora es ‘Orgullo y prejuicio y zombis’.

David Wellington, más conocido por su libro ‘13 Bullets’, publica recientemente ‘Zombie Island’, un libro medianamente logrado en el que los 2 personajes principales cuentan con historias paralelas que se entrelazan en algunos
puntos a lo largo del libro. ¿Lo interesante? Uno de los personajes es un zombi que ha logrado conservar parte de su raciocinio. A este libro le siguen las secuelas ‘Zombie Nation’ y ‘Zombie Planet’.

Una sorpresa más para el género
ha sido ‘Descanse en paz’ de John Linqvist, el mismo autor de la novela de vampiros ‘Déjame entrar’. En este libro, los personajes no son sobrevivientes al ataque zombi, sino que son éstos, los zombis, lo propios personajes.

Del laboratorio al Teatro

La peor peste es la que no manifiesta síntomas”, recita uno de los personajes de la obra del mexicano Francisco de León titulada ‘ZomBicentenario’, la cual se presentó durante el mes de noviembre en el Museo del Chopo. En 2 actos y, tomando como pretexto las celebraciones del bicentenario de la Independencia de México, de León hace una crítica incisiva de la realidad que se vive en el México actual desde el supuesto de que el apocalipsis zombi inicia en la capital del país justo el día del grito de la independencia.

Los tres personajes de la obra son unos actores que quedan encerrados en un teatro y que se enteran de lo que pasa gracias a un televisor. Éstos desarrollan monólogos que nos remontan a clásicos de Poe y que enmarcan perfectamente la posibilidad de que lo que está sucediendo actualmente en el país sea producto de un ataque zombi. 'ZomBicentenario' es una obra en la que su principal recurso es el terror psicológico.

Zombis para rato…

El reciente furor por el tema zombi nos asegura material nuevo para rato. Algunos serán gloriosamente olvidables, pero también hemos podido encontrar material muy respetable dentro del género. En la televisión ya tenemos series dedicadas al tema como la ya mencionada adaptación de 'The Walking Dead' o la interesante propuesta de un canal británico con su microserie titulada ‘Dead Set’, en donde participantes del conocido reality show ‘Big Brother’ quedan encerrados en la casa mientras el planeta sufre el ataque zombi.


Zombis que comen sólo sesos, zombis que comen vísceras, zombis que comen otras cosas que no conocemos, zombis que sólo matan y no comen, zombis domesticados que viven entre nosotros, zombis que tal vez algún día tengan que acudir al súper mercado a comprar humanos enlatados...

En la actualidad todos, de algún modo, somos zombis.

* Imágenes: Zombie Walk Ciudad de México, Sarai Robledo, Octubre 2010.

martes, 21 de diciembre de 2010

Llamada Ficción

¿Bueno? Habla Esteban.

No, Marcos no está. ¿Quiere dejarle recado?

No sabría decirle, no tiene horario fijo.

¿El medicamento? No, no me dijo nada sobre eso pero déjeme las indicaciones y yo se las anoto antes de irme…

Permítame, déjeme ir por una pluma…

A ver, dígame…sí, ajá…

Se lo repito: que se tome el medicamento una cucharada en la mañana y otra antes de dormir para que Esteban no vuelva a presentarse…

Entendido doctor. Disculpe, ¿puede deletrearme su apellido?

J-e-k-y-l-l…

*Texto: Sarai Robledo 2010

viernes, 10 de diciembre de 2010

Página en Blanco

Al no ser escrita,
la página en blanco se hizo al viento.


En ella, una historia,

un engaño de dos perdido.


La página en blanco recuerda al olvido.

Los amantes se asoman sigilosos

y ansiosos por un encuentro que no sucede.


Al no ser escrita,

la página en blanco se hizo a la eternidad.


En ella, un susurro,

una historia atrapada en la comisura de unos labios,

en la respiración arrítmica de los encuentros,

en las pieles que se tocan,

en el baño de fuego y vapor que son las palabras.

sábado, 4 de diciembre de 2010

-
-
-



La mujer insomnio no sabe en qué momento sus sueños promedio se convirtieron en un mundo oscuro, irreverente y siniestro. Tanto, que el despertar se vuelve un reto pues podría no estar cuerda nunca más...


-
-
-

sábado, 27 de noviembre de 2010

Larga no-vida al zombi...1/2

Somos Zombis (1a Parte)

Eran los 80’s, yo tenía alrededor de 6 o 7 años y, por circunstancias que aún desconozco, tuve acceso a una película que me impactó mucho: The Evil Dead (El despertar del diablo, 1982) de Sam Raimi. Confieso que creo que fue de lo mejor que me pudo pasar en ese entonces.


De esta película recuerdo claramente una escena: la bailarina muerta regresando al terreno de los vivos. Recuerdo también cómo es que surge de entre la tierra, danza siniestramente y persigue a los protagonistas. Terrorífico. Obvio que los muertos vivientes no faltaron en la película, así como tampoco las mujeres gritonas, la chica que corre desnuda por el bosque ni las situaciones casi gore de toda película de terror ochentera.


El muerto viviente. Creo que de ahí nace mi fascinación por la figura del zombi, misma que ahora retoma su auge gracias a la cercanía que nos provee la cultura de masas actual.

Los años siguientes toda película que contenía muertos vivientes era predilecta para mí. Sin embargo, creo que hasta mis años preparatorianos fue que empecé a indagar más sobre la figura del zombi.


El zombi como aquel muerto que regresa a la vida es referido así gracias al cine. George A. Romero, en su película ‘La noche de los muertos vivientes’ (1968), nos muestra al zombi como un ser violento y con tendencias caníbales.

No obstante, la figura real del zombi proviene de un culto vudú en África en donde se asegura que, a través de ciertos ritos, se puede revivir a un muerto y éste quedará al servicio de la persona que le ha devuelto la vida.


He ahí lo escalofriante de la figura del zombi: un ser humano desprovisto de voluntad propia.


Cine Zombi


Producto de los errores de la sociedad contemporánea, George A. Romero le da vida a la figura del zombi como lo conocemos actualmente. Algún desastre bacteriológico masivo o un virus modificado (en algún experimento clandestino de alguna farmacéutica o departamento médico del gobierno) que contagia a animales y/o humanos, son las formas comunes con las que se crea un zombi según el cine.


Posteriormente se agregaron más formas de zombificación: algún meteorito que cayó en la Tierra, la lectura accidental de algún conjuro para revivir a los muertos o el desconocimiento total del porqué, es decir, simplemente hay muertos vivientes. También está la propuesta de Peter Jackson quien, en su película titulada ‘Braindead’ (‘Tu mamá se comió a mi perro’, título en español), plantea la existencia de un ‘mono rata de Sumatra’, el cual provoca que quienes hayan sido mordidos por este animal se conviertan en zombis.

Películas sobre el tema hay muchas, todo esto en gran parte gracias a que
visualmente la figura del zombi gusta mucho. Las hay desde las que se toman al zombi como una figura satírica hasta las que lo abordan de manera más seria (aunque no estoy segura si esa sea la palabra correcta). También las hay en las que reconstruyen la figura del zombi y plantean alternativas para dicho estereotipo.

Un ejemplo es Pontypool (indispensable verla), un filme canadiense en el que la transmisión del virus del zombi ya no es en forma viral sino a través del lenguaje. El ser infectado ya no casa sólo seres humanos, caza sonidos y palabras.


El tema zombi también se presta para realizar historias con humor negro como lo es la ya citada ‘Braindead’ (1992) de Peter Jackson o 'Poultrygeist: Night of the Chicken Dead' (2007) en donde se adereza la trama de supervivencia ante un ataque zombi con situaciones que satirizan a la propia sociedad en la que se desarrolla la trama.


Otra vertiente dentro del cine zombi es la planteada por 'Zombie Strippers' (2008), un guión repleto de humor negro en donde el virus zombi sólo infecta a strippers, dándoles otro ‘status’ dentro del gremio. Esta película tiene un roce con el cine porno, pero con zombis.


También hay películas que plantean la inmersión del zombi en la vida cotidiana como en 'FIDO' (2006) de Andrew Currie. En esta cinta, bajo un ambiente de los años 50, una empresa ha logrado ‘domesticar’ a los zombis y los vende a las familias para que les sirva de ‘chacha ejemplar’ y, en el caso de la familia Robinson, como mascota del hijo de dicha familia.


No puedo dejar de nombrar 'Wasting Away' (2007) de Matthew Kohnen, en la que un grupo de jóvenes (al estilo 'Friends') se convierten en zombis pero ellos no se dan cuenta de su estado y creen que son los otros a los que les está pasando algo extraño. Tampoco olvidemos el 'Planet Terror' (2007) de Robert Rodríguez.

Películas zombis hay muchas, desde las buenas producciones como 28 Days Later (Exterminio, 2002) de Danny Boyle, Shaun of the Dead (2004) de Edgar Wright, la japonesa Stacy: Attack of the Schoolgirl Zombies de Naoyuki Tomomatsu o la reciente Zombieland de Ruben Fleischer hasta los intentos malogrados como Rise of the Dead, The Horde (2009) de Yannick Dahan o la mexicana El Santo contra los Zombies (1962) de Benito Alazraki (en la que investigadores de la UNAM ayudan al Santo).



Lo que es cierto es que, el zombi como figura desprovista de individualidad, nos ofrece un sinfín de posibilidades de interpretación dentro de una ‘sociedad global’ en la que dejamos de ser únicos para convertirnos en todos. En nada. Esta es, quizá, una de las razones principales por la que el tema zombi está tomando auge de nuevo. El miedo a la pérdida de la identidad.

En la próxima entrega, hablaré un poco sobre el zombi en el cómic, la literatura, la música y hasta el teatro.


* Imágenes: Zombie Walk Ciudad de México, Sarai Robledo, Octubre 2010.

lunes, 22 de noviembre de 2010

ACOSO TEXTUAL

La poesía es un arma que retumba en los andenes”, dice un verso que leí hace tiempo. Las palabras, cuando son las exactas, pueden colarse a través de nuestra piel y habitarnos mucho tiempo, a veces para siempre.

Una palabra pronunciada con el tono, la cadencia y respiración precisa que necesita el que la escucha puede generar una explosión incontenible.

Vivimos en un mundo de palabras que crean y destruyen lo que conocemos o estamos por conocer. Las palabras nos unen o nos separan de los nuestros (o los ajenos), las palabras vierten en nosotros la posibilidad de transfigurarnos, de afirmarnos presentes para el otro.


Creo que, las palabras llegan a nosotros o se van según las necesitemos. A veces juegan con nosotros y se esconden cuando más las necesitamos; también, a veces, hacen lo contrario y se presentan en el momento menos oportuno.


No hace mucho llegó a mis manos el último disco de Cecilia Toussaint titulado ‘Acoso Textual’. El disco recopila canciones del composito mexicano Jaime López (para mí uno de los mejores en la actualidad) y, desde que lo escuché, sus palabras no han dejado de acosarme. A cada vuelta al disco escucho las canciones como si fuera la primera vez, encontrando matices distintos en las metáforas.

La interpretación pródiga de Toussaint refuerza los versos de Jaime que retumban en la fibra de mi piel. Lo mismo siento el amor que llega, que la conversación prendida mientras Dios está en el infierno. ‘Acoso Textual’ no permite que nos quedemos con la mirada perdida silbando un 1950.


Hoy les dejo esta canción que, en lo particular, es ahora mi ‘acoso textual’ justo en un mundo donde los Dioses han dejado de existir para convertirse en ídolos tan eternos como efímeros. Espero les agrade.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Amores Contigo

Vivir en amores contigo
es como andar descalza
por un valle de luna tan blanco
que encandila mis sentidos
repletos de ti.

Y todo parece un engaño.



Tu voz buscando mis cabellos
es como soltar la cuerda
de un reloj inexistente
para que marque el compás
de mis caricias.

Y todo parece un engaño.




Posar la mirada para que
incendie el silencio
que cuelga de tus besos,
es como buscar el génesis
entre tus manos.

Y todo parece un engaño.




Porque tú me recuerdas
que un engaño, cuando es de dos,
se convierte en la savia
que alimenta esos pies descalzos,
los que te siguen clandestinamente.


* Texto y fotos: Sarai Robledo 2010


domingo, 31 de octubre de 2010

La Nada Sagrada de Iván Oñate

¿Será cierto aquello de que el poeta es el único ser que corre impaciente hacia su propia catástrofe? Con esta pregunta, Iván Oñate (Ecuador, 1948) nos introduce a un mundo de constante arrebato. La Nada Sagrada, en su 2ª edición, nos entrega versos inquietantes, palabras que se introducen debajo de la piel para jugar con ella y provocar el desasosiego constante por su lectura.

El poeta tiene que nacer y morir en cada poema’, esta cita que enmarca la anécdota en la que Iván sufrió un naufragio, abre el camino para que cuente que el sentir que el agua lo sumergía para después emerger de ella no fue una cercanía con la muerte, sino un volver a nacer. 'Recordar el instante en que estaba en el vientre materno, sentirme solo nuevamente', comenta al tiempo que sus ojos brillan y su voz tiembla. Y sí, los escritos de Oñate son como los versos que te invitan a morir y renacer al mismo tiempo.


"Iván Oñate durante su presentación en la FIL del Zócalo de la Cd. de México" - Sarai Robledo 2010

Y así lo hizo un día antes de la clausura de la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la Ciudad de México, en la que Iván leyó fragmentos de algunas crónicas que ha escrito sobre sus experiencias en México. Al respecto, Oñate no se cansa de decir cuánto ama este país: 'es como mi segunda patria', comenta. Sus crónicas apuntan a detalles que sólo alguien que ve desde fuera podría notar, pero tienen la misma calidez de quien vibra y comparte nuestra cultura.


La calle de Donceles, Germán Valdés ‘Tin Tan’ y demás figuras del cine y la cultura popular mexicana, fueron quienes se dieron cita en las líneas que escribió y leyó Iván para los presentes. Todos los que nos dimos cita en la carpa Juan Gelman viajamos a un mundo paralelo en el que sólo había espejos de nuestra cultura; Iván Oñate provocó en los asistentes risas, sobresaltos y reflexión sobre cómo vivimos los mexicanos a través de los íconos que nos han acompañado por años.


Entre las múltiples presentaciones de Iván en México, se encuentra la lectura que realizó en la Casa Universitaria del Libro de la UNAM, en la que dejó claro que su poesía es poesía fuerte, directa y sin posibilidad al escape.


"Iván Oñate" - México, Sarai Robledo 2010.

Platicar con él lleva irremediablemente a sus libros, cada anécdota que cuenta deja claro que es un narrador nato y un poeta irremediable. Su voz firme con sabor a tango nos cuenta que grabó un disco de este género, que acaba de actuar en una película junto a la afamada actriz Geraldine Chaplin y que disfruta mucho cuando sus alumnos de semiótica y literatura hispanoamericana de la Universidad Central de Ecuador disienten de lo que él les plantea.


Sin más, comparto con ustedes un cachito de 'La Nada Sagrada' para que sus letras, así desde la nada, inunden sus miradas, trastoquen sus conciencias y enciendan la piel que los cobija.


La precisión del infierno

Hasta que un amanecer

despertarás

invadido por un fuerte dolor a chamusquina,

a carne

que se asa viva.


Desconcertado

apartarás las cobijas y observarás

que eres tu propia leña y

tu propia llama. Abrasado por la sed,

en medio de la oscuridad,

huirás por largos pasillos

en busca de una puerta o una ventana,

porque en tu sangre

ya escuchas el silbato de los trenes que regresan

hambrientos

de carga explosiva. Trenes que vuelven

desde los confines del infierno

con sus vagones vacíos,

anhelantes

de cadáveres frescos,

de pasiones vivas,

de aretes arrancados de las orejas,

de pañuelos que se abren como flores podridas

y donde se retuercen, desesperados,

los gusanos de la ira,

los versos que un día ataste a su corazón, a su muñeca,

o a su destino.


Con la lengua en llamas

acertarás a dar un folpe de puño

contra el cristal de la ventana

y buscarás un filo de aire,

un filo de augja,

un relámpago que corte de cuajo

la agonía.


¡Evohé!


Entonces

comprobarás que tneías alma, porque

al escapársete

sentirás la eyaculación de Dios

o del mismo diablo:

una estampida de ratas huyendo por tu sangre

en búsqueda de una salida.


¡Evohé!


Y verása tu dolor empequeñecerse,

recogerse en un rincón

como un cachorro de perro,

de fiera,

o de hombre desnudo.


Un cachorro que lame

del astillado cristal:


Un poco de sombra,

un poco de alivio.


* Gracias a Iván Oñate por compartir un insante de su nada sagrada...

miércoles, 27 de octubre de 2010

2 Poemas

CAFÉ DE POLANCO

En un café de Polanco,

la perfección es el engaño

que sólo dos comparten.


Expresso y té verde,
cómplices exactos
para el encuentro de las miradas
de principio y fin de siglo
que buscan hacer con ellas
la eternidad de un instante.

***

HOJAS

Tiro las hojas blancas al viento
para que se lleven con ellas su sonido...


Sarai Robledo, Oct. 2010

jueves, 14 de octubre de 2010

Cuando Tenga la Tierra…

Sabes que una persona te hace bien cuando, junto a ella, te sientes libre, tranquilo, cuando te ayuda a crecer y a crear.

Sabes que una persona te hace bien cuando, junto a ella, sientes que las fronteras no existen, cuando se miran a los ojos y pueden ver su corazón latiendo.

Sabes que una persona te hace bien cuando, junto a ella, la vida pareciera que se simplifica en un mar de complicadas aristas, mismas que puedes develar junto a esa otra persona.

Yo, afortunadamente, cuento con muchas personas que me hacen bien y a todas ellas las y los quiero mucho.


Es junto a estas personas que he podido crecer y romper miedos; justo unos días atrás me encontré con una persona a la que hace mucho no había visto (cerca de un año). La musicalidad de su cuatro venezolano me llevó a ella y, al sentarme a su lado, comenzamos a cantar.


Confieso que soy una cantante frustrada y que me gustaría hacerlo; no obstante, sé que estoy muy lejos de serlo. Esto no fue impedimento para que, junto a ese cuatro venezolano rasgado hábilmente por mi amiga, entonara una canción que cantara un año atrás con ella durante el viaje que hicimos juntas a los Andes.


Ese encuentro fue la semilla para (re)pensar que en un futuro no muy largo, en el que todos realmente tengamos la tierra, podremos hacer todo lo que nuestros miedos no nos han permitido hacer.


Dejo entonces la grabación que hicimos con el celular no con la promesa de que será una gran interpretación (pues, como ya dije, no canto nada-nadita); pero sí en espera de compartir el mágico momento en el que la música fue el pretexto para sembrar otra semilla en el corazón del otro, del que nos hace bien.




Gracias semillas.